Luego que el gobierno de El Salvador
decretara la alerta roja en todo el territorio nacional,
a causa de las constantes lluvias que han azotado al
país como efecto del huracán Stan y la erupción del
volcán de Santa Ana, la Secretaría de la Juventud pidió
la colaboración de misioneros y miembros de la Iglesia
junto con el ejército para preparar un muro de
contención con sacos de arena a fin de impedir que las
torrenciales lluvias dañaran los edificios de la Feria
Internacional, lugar en el cual se almacena toda la
ayuda que la empresa privada y los gobiernos amigos han
donado.
Durante la semana pasada el río conocido
como la Quebrada de la Lechuza, que pasa junto a las
instalaciones de la Feria Internacional, se desbordó,
destruyó negocios, automóviles y mató a una persona, por
lo que constituye un peligro que podría dañar los
alimentos y ropa recolectados para esta emergencia.