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Estructura y Organización
Administración global
La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los
Últimos Días está dirigida por el presidente de la Iglesia y
dos consejeros, a quienes se les reconoce como la Primera
Presidencia. Los Santos de los Últimos Días consideran a la
Primera Presidencia y a los Doce Apóstoles como profetas,
quienes reciben revelación e inspiración divinas para guiar la
Iglesia.
Juntos, el Consejo de la Primera Presidencia y
el de los Doce Apóstoles constituyen el organismo normativo y
administrativo fundamental de la Iglesia. A los apóstoles se
les ha dado el mandato bíblico de ser testigos especiales de
Jesucristo por el mundo y asegurar el funcionamiento ordenado
y correcto de la Iglesia en todas partes. Al morir el
presidente de la Iglesia, el apóstol de más antigüedad (que se
determina por el periodo de servicio como apóstol, no por la
edad) se convierte en presidente de la Iglesia.
Las normas establecidas por la Primera
Presidencia y los Doce se llevan a la práctica, principalmente
a través de otros líderes superiores conocidos como Setenta.
Muchos de los Setenta residen en las diferentes naciones del
mundo, en donde supervisan el crecimiento y el progreso de la
Iglesia.
A nivel cotidiano, las congregaciones de la
Iglesia están bajo la dirección de líderes no remunerados que
tienen una cantidad considerable de autonomía local. Las
subdivisiones geográficas principales de la Iglesia son los
barrios (congregaciones locales), estacas (compuestas de
varios barrios), y áreas. En cada uno de los niveles de
administración, los oficiales de la Iglesia ofrecen apoyo y
capacitación a las personas a quienes presiden. Los obispos
presiden las congregaciones locales de la Iglesia y son los
líderes con quienes los miembros se relacionan con más
frecuencia.
Las estacas y los barrios no tienen clero
remunerado. El volumen considerable de trabajo que se necesita
para que una estaca o un barrio funcionen con eficacia lo
llevan a cabo los miembros, cuyos líderes les solicitan que
contribuyan en diversas maneras específicas, tales como en
puestos administrativos, de enseñanza o en los que se tenga
que prestar servicio. A todos los miembros de la congregación
que estén dispuestos se les proporcionan abundantes
oportunidades para prestar servicio, compartir talentos y
adquirir nuevas aptitudes.
Todo miembro de la Iglesia tiene el derecho de
votar para apoyar a todos los oficiales y todas las propuestas
administrativas que presenten las autoridades presidentes, ya
sean locales o generales. Todo miembro de la Iglesia tiene
también el derecho de recibir revelación para dirigir su
propia vida y el área de responsabilidad particular que
desempeñe en la Iglesia.
Organizaciones de apoyo
La Iglesia tiene un
sistema educativo, un sistema de bienestar y un programa
misional, y formula las normas para las organizaciones
auxiliares locales llamadas Sociedad de Socorro, Escuela
Dominical, Hombres Jóvenes, Mujeres Jóvenes y Primaria.
La Sociedad de Socorro es una de las
organizaciones de mujeres más grandes y antiguas del mundo. Se
estableció en 1842 para ayudar al enfermo, al pobre y a
aquellos que tuvieran necesidad de servicio caritativo.
Durante sus reuniones semanales, la organización proporciona
instrucción en una variedad de temas, incluso teología,
educación sobre el hogar y la familia, servicio caritativo,
relaciones sociales y administración del hogar. Asimismo, la
Sociedad de Socorro administra el programa de alfabetización
en varios países.
Los miembros de la Iglesia de doce años y
mayores asisten a la Escuela Dominical, la cual proporciona
enseñanza religiosa para los grupos de diferentes edades.
La organización de los Hombres Jóvenes y la de
las Mujeres Jóvenes, y en algunos países la del Escultismo,
proporcionan capacitacitación espiritual y actividades
sociales y culturales para la juventud de la Iglesia. Los
jóvenes entre los 12 y los 17 años de edad se reúnen los
domingos en clases para recibir estudios religiosos. Asimismo,
se reúnen varias veces al mes para llevar a cabo actividades
sociales, culturales y recreativas, cuyo objetivo es el de
edificar la fe y el carácter y realzar la salud y la aptitud
física.
La Primaria ayuda a los padres a enseñar los
principios del Evangelio de Jesucristo a sus hijos entre los 3
y los 11 años de edad. Los niños se reúnen todas las semanas
para recibir instrucción religiosa y para disfrutar del roce
social. Los niños que tengan entre 18 meses y 3 años de edad
pueden asistir a la guardería de la Primaria los domingos.
Los programas de la Iglesia para los solteros
van dirigidos a los adultos de todas las edades que no estén
casados. Los participantes disfrutan el relacionarse unos con
otros en actividades espirituales, culturales, recreativas,
sociales y de servicio.
Los maestros orientadores y las maestras
visitantes actúan como representantes del obispo para cada
persona o familia que viva dentro de la jurisdicción de la
congregación local. Los varones poseedores del sacerdocio
salen en parejas para visitar una vez al mes el hogar de todos
los Santos de los Últimos Días, en una función conocida como "orientación
familiar". Llevan a la familia mensajes de inspiración, guía y
buena voluntad, y prestan servicio, según sea necesario. Tal
vez ayuden a las familias a resolver problemas financieros,
emocionales, físicos y espirituales. De igual modo, las
mujeres adultas, llamadas "maestras visitantes", son asignadas
en parejas para prestar servicio caritativo al asistir con las
necesidades temporales y espirituales de cada una de las
mujeres de la Iglesia. |